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Autor: Hna Eugenia Lara Cabrera

SEMBLANZA HNA. MARÍA DE JESÚS NIETO MARÍN

Celebramos en este día el tránsito de nuestra hermana Mª de Jesús Nieto Marín de este mundo al Padre.

Ayer día de la Virgen del Pilar, nuestra hermana al oír la llamada de su Esposo, nos decía adiós con una mirada llena de ternura a cada una de las hermanas, que la acompañábamos en ese momento, dejándonos agradecidas por tanto don recibido por medio de su vida.

La hermana Mª de Jesús, nació en un pequeño pueblo de Badajoz, llamado la Morera, Y como quería Mª de Jesús a su pueblo y como lo ha dejado grabado en nuestros corazones, su casa en la plaza, sus padres, sus hermanos, los vecinos de la Morera que ella nombraba, la Iglesia, su patrón San Lorenzo.

Sor Mª de Jesús nació el día 13 de febrero del año 1923, este año le celebramos entrañablemente junto a su familia sus 100 años.

Sus padres fueron Dionisio y Eladia, eran 11 hermanos: Juana, Juan, Dionisio, Alonso, Policarpo, José, María, Luis, Isabel, Crescencio y Gervasia, en religión María de Jesús.

Sor Mª de Jesús fue una mujer que desde pequeña comenzó a servir al Señor, su familia era una familia cristiana, que servía a la Iglesia en muchos sentidos, ayudando a sacerdotes en los tiempos difíciles de la persecución religiosa en España, al servicio de su Parroquia en cuanto necesitaban, ayudando a los demás.

Sintió la llamada del Señor en la vida consagrada como hermana pobre de santa Clara en el convento de la Parra en Badajoz en el que ingresó el día 13 de agosto de 1950. El 7 de junio de 1951 tomó el hábito, el 17 de agosto de 1952 hizo su profesión temporal y el día 22 de agosto de 1955 su profesión solemne.

Cerrado el Convento de la Parra por falta de recursos para que las hermanas pudieran vivir, nuestra hermana pasó a formar parte del Real Monasterio de santa Ana en Badajoz en el año 1975, junto con las demás hermanas de aquella comunidad de la Parra, entre ellas nuestra hermana Sor Mº del Carmen.

En el año 1988, la Federación pidió  al Real Monasterio de Santa Ana en Badajoz hermanas para ayudar a esta Comunidad de Santa Clara de Belalcázar, ya que las hermanas eran muy mayores, y fueron enviadas las hermanas  Sor Mª de Jesús con el cargo de Abadesa de la Comunidad y Sor Mª del Carmen, como Discreta.

Pasados los tres años, pidieron otros tres años más y finalmente decidieron pedir a su Comunidad de Badajoz quedarse en esta casa y seguir viviendo su vocación junto a las hermanas de esta Comunidad, como ha sido hasta el día de hoy.

Sus hermanas hoy queremos agradecer todo lo que hemos recibido de ella. Una hermana que toda su vida se empeñó en darnos buen ejemplo, era su proyecto de vida dar buen ejemplo a  las hermanas y a todo el que se acercara a ella.

Las hermanas que formamos actualmente esta Comunidad podemos decir que ella nos enseñó a vivir como esposas enamoradas y atentas al Señor, buscando siempre la vida de oración e intimidad con El.  A Celebrar y amar la liturgia con un gusto exquisito, a amar la Eucaristía, la Adoración del Santísimo, a estar atentas a la Palabra, y compartirla entre nosotras. Nos enseñó a trabajar ante todo por la caridad y el buen trato a las hermanas y todas las personas. Nos enseñó a llevar una vida equilibrada entre el trabajo, la oración y el recreo con las hermanas, disfrutaba de todo y lo contagiaba.

Estar con ella era siempre estar agusto y ella junto a Mª del Carmen han sido el eslabón que han unido a las hermanas mayores que ya fueron despareciendo., con las que actualmente formamos esta Comunidad. Ellas han dado vida a esta Comunidad, atrayendo a nuevas vocaciones.

Una vida larga, pero una vida que ha dado VIDA, una hermana entregada a sus hermanas  y a su vocación, queriendo solo una cosa ser fiel a la llamada que el Señor le hizo y de ahí ser fiel y obediente a los designios de Dios y a su Palabra.

 El evangelio mientras pudo leerlo, no se apartó nunca de sus manos ,ni de su corazón y su vida, la oración era el fundamento de su seguimiento, sus tardes eran para la lectura espiritual y para el trato con el Señor, que era lo más grande en su vida.

Nos decía muchas veces, “Si realmente nuestra fe fuera tan grande que creyéramos que el Señor está siempre presente en el Sagrario no nos moveríamos de su lado, no podríamos ni dormir”. El Rosario estaba siempre en sus labios, donde el Ave María era constante.

Responsable con su formación, no dejaba de informarse, de estudiar y leer para seguir creciendo en su vocación. Amaba a la Iglesia, intercesora constante de los sacerdotes y especialmente pidiendo siempre por los seminaristas.

Creativa, ingeniosa, alegre como ella sola, tenemos muchas anécdotas, que no dejarán de hacernos reír y de agradecer su paso por nuestra vida.

Los últimos años de su vida se ha  abandonado completamente al cuidado de su hermanas, creo que la fidelidad a su vocación y la obediencia se ha manifestado también en esta última etapa. Ha sido una hermana muy fácil de cuidar, de amar, de mimar.

A pesar de tener su demencia, creo que hasta hace muy poco tiempo cada vez que la terminábamos de asear, un gracias salía de su boca.

 Su relación con el Señor, la fuente de su existir se mantuvo en su vida hasta el final. Cuando le hablabas de El, o le leías le Evangelio o le cantabas el amor de los amores, ¡cómo te escuchaba y como brillaban sus ojos ¡Como fue consciente hasta el último momento de que cuando comulgaba recibía al Señor, sabia perfectamente lo que hacía!

Agradecer también el haber podido compartir muchos momentos con su familia, que siempre han estado a su lado, ella nos ha hecho quererlos y sentirlos parte de nosotras, damos gracias también esta tarde por ellos, la familia Nieto Marín y su paso por esta tierra haciendo el bien y dando vida.

Podríamos seguir hablando ella mucho tiempo y creo que cada hermana, cada persona, que la hayan conocido podría hablar sin parar de todo lo que hemos vivido con ella.

Nuestra hermana forma parte de esta Comunidad ahora en la Iglesia Triunfante sigue formando parte de nuestra Federación, que precisamente en este Día Celebra el día de la Fraternidad Federal seguirá formando parte de nosotras porque una hermana no se pierde nunca,

“NUESTRA VOCACIÓN DE SER HERMANA ES VOCACIÓN DE ETERNIDAD”.    PAZ Y BIEN

Visitas Nocturnas 2023

El pasado 30 de junio daban comienzo las visitas nocturnas al Monasterio de Santa clara de la Columna, en Belalcázar, considerado el segundo mejor edificio religioso de la provincia de Córdoba, fundado en el siglo XV, una actividad que se ha venido realizando a los largo de los fines de semana del verano hasta finalizar el pasado día 3 de septiembre.

Agradecemos a todos los visitantes su asistencia y la buena acogida que ha tenido esta iniciativa.

¡Volveos el próximo verano!

Hna. Pepita de San Francisco

El día 2 de julio falleció nuestra hermana Pepita a los 86 años de edad, aquí dejamos una breve biografía de su vida:

La hermana Pepita de S. Francisco, no puedo utilizar otro nombre porque es con este nombre con el que ella y todos los que la hemos querido la identificamos, nació el día 27 de agosto del año 1937, en Umbrete Sevilla.  Hija de Francisco y de Amparo, y con dos hermanos Salvador, que ya también ha fallecido y Ruperto, quien se encuentra en este momento con nosotros, siendo ella la mayor de los tres hermanos. Bautizada en la Parroquia de Ntra. Sra. De Consolación en Umbrete el día 5 de septiembre del 1937.

Poco a poco nuestra hermana va descubriendo la llamada de Dios en su vida, como misionera. Haciéndole saber a sus padres dicha inquietud, estos no aceptan el propósito de su hija, ya que tenía que marchar lejos de su familia y de su tierra.

Pepita espera a alcanzar los 21 años, mayoría de edad por aquel entonces y sale de su casa sin mirar atrás, comprando su billete de tren con el dinero que había ahorrado, y se dirige hacia Pamplona para comenzar su vida religiosa como franciscana misionera de María.

Una vez que hace su Profesión religiosa en el año 1965 es enviada a Colombia, donde descubre el mundo de los pobres, donde ella se siente confrontada y cuestionada ¿Estoy satisfecha con lo que vivo?, ¿Cómo ella podía tener todas las seguridades y los pobres que ella veía a su alrededor no? En 1978 pide junto con otras dos hermanas de la Congregación, después de un largo proceso hacer una experiencia de vivir junto a los pobres. Era una exigencia a vivir con radicalidad la pobreza al estilo de los primeros compañeros de San Francisco y Santa Clara. Después de un tiempo, en el 1981 tiene que optar por dejar su Congregación y pide la dispensa de votos y le es concedida y comenzar aquella nueva forma de vida, ella viviría como los pobres y trabajará con ellos, compartiendo su vida.  Es acogida por los franciscanos de la Divina Providencia rama franciscana en Colombia y se acoge a la regla de la Tercera Orden regular. Fueron años preciosos donde ella siente realizado el proyecto del Señor sobre su vida, buscando nuevas rutas. En Cali se dedicó a las comunidades de base dejando grandes huellas en las personas que coincidieron con ella y gozar de su testimonio de entrega desinteresada a las comunidades

En el año 1995 tiene que volver a España para cuidar a su madre hasta mayo del 1999 y una vez que fallece su madre vuelve a Colombia. Pero debido a una enfermedad en el oído el síndrome de Nemier y provocándole unos vértigos fortísimos volvió a España definitivamente en el año 2000.  Siempre permaneció fiel al compromiso de pobreza radical

El Superior de los Franciscanos de la Divina Providencia en Cali, Colombia, pide al arzobispo de Sevilla que la acoja y el cuidado pastoral de Pepita para que siga su vida religiosa en su Diócesis, ella sigue renovando sus votos en manos del hermano menor franciscano, que en aquellos años fuese párroco de la Parroquia de Umbrete delegado por el Arzobispo de Sevilla.

Durante este periodo de tiempo vivió en Umbrete se dedicaba a la misión en su Parroquia ayudando en las catequesis y la evangelización de su pueblo, y preocupada siempre por la dignidad de las personas y defendiendo a los pobres y necesitados, ayudando a todos los que se acercaban a su vida, cumpliendo su forma de vida y aquello que ella profesó” tener la evangelización como preocupación constante por la liberación y el desarrollo integral de la persona”.

En el año 2004, después de mantener una conversación con nuestro hermano Fray Sebastián párroco por entonces de Umbrete, y de exponerle su deseo de tener contacto con alguna fraternidad franciscana femenina, Fray Sebastián la ponen contacto con nosotras.

Pepita comenzó a venir a pasar un tiempo durante el verano, compartiendo la vida de la fraternidad, después de unos años viniendo en verano, pidió también volver por Navidad, y ya no pasaba un año sin volver a celebrar la Navidad con nosotras, donde ella era feliz porque vivía lo que amaba, el carisma franciscano y la fraternidad.

Sin embargo, llegó el momento en el que el Señor le inspiró vivir su vocación como hermana pobre de Santa Clara, la luz de Santa Clara llegó a ella y pensó que podía seguir siendo misionera dentro de este Convento y así lo hizo, de nuevo inició otra nueva ruta. En septiembre del 2013 Pepita llegó a esta fraternidad, al ser religiosa y haber profesado ya los votos, la Congregación para los Institutos de vida religiosa en Roma, le acortó los plazos del periodo de formación, aunque ella con toda libertad, afirmaba que no le importaba permanecer en ese periodo el tiempo que hiciera falta, que lo que deseaba era vivir con nosotras, aunque de pronto muriera antes de profesar, afirmaba.

El día 27 de octubre del 2013 tomo el hábito, el 7 de noviembre del 2015 hizo su profesión temporal y el 28 de enero del 2017 profesó solemne en la Orden de Hermanas pobres de Santa Clara.

Ha compartido con nosotras, dentro del Convento, 10 años de su vida, donde hemos disfrutado de su entrega y servicio desde la gratuidad y la minoridad, de ser una mujer de oración, pobre y austera, con una alegría constante. Pepita era una de las hermanas de la que más hemos oído decirnos a cada una que nos quería, su regalo cuando llegaba nuestro santo era ese un te quiero enorme.

Valiente, luchadora, fuerte, entregada, hermana y en los últimos años de su vida viviendo una enfermedad que la hizo crecer aún más en minoridad, el Señor la dejó totalmente desvalida en manos de las hermanas que la cuidaron hasta el final, intentando buscar el mejor modo para que ella estuviera bien cuidada y para que pudiera seguir experimentando aquello que buscó al venir a esta casa el don de LA FRATERNIDAD.

Damos gracias al Señor por haberla traído hasta nosotras.

¡Pepita esta nueva ruta que has emprendido es la mejor y la definitiva, solo esta supera los días más felices de tu vida en san Bernardo del Viento en la costa de Colombia como tú nos contabas!

¡Gracias hermana Pepita de San Francisco por todo lo que tu vida ha aportado a la humanidad, gracias por ser una de las personas que ha cambiado un poquito este mundo y ha cambiado el corazón de muchos de los que se han acercado a ti, gracias por ayudarnos a nosotras a ser más hermanas y a servir a los pobres y pequeños!

¡Hermana Pepita te queremos, cuida de nosotros!

XVII ASAMBLEA FEDERAL X ELECTIVA

     Durante los días 1 al 6 de junio, las hermanas Pobres de Santa Clara que formamos la Federación Bética Ntra. Sra. de Loreto, nos hemos reunido en la Casa de Espiritualidad Ntra. Sra. de Guadalupe en Gévora, Badajoz, para celebrar la XVII Asamblea Federal y X Electiva.

     En ella han participado 34 hermanas, correspondientes a los 18 monasterios que forman nuestra Federación, que, junto con nuestro padre Asistente Fray Guillermo Cerrato, en un ambiente cálido y fraterno, hemos reflexionado y dialogado sobre los retos y desafíos, espirituales, formativos y jurídicos, que como Federación tenemos pendientes.

     El día 5, imploradas las luces del Espíritu Santo, las abadesas y delegadas participantes procedieron a la elección de las hermanas que han de representar, acompañar y aconsejar a nuestra Federación en los próximos 6 años, quedando constituido el nuevo gobierno por:

Presidenta: Hna. Isabel Cobo Jiménez. Fraternidad de Sta Clara a la Columna en Belalcázar, Córdoba.

Vicaria:   Hna. Mª Teresa Domínguez Blanco. Fraternidad de Sta Ana en Badajoz

Consejeras: Hna. Mª Guadalupe Cano Arroyo. Fraternidad de Santa Cruz en Córdoba.

Hna. Mª del Águila Mateos Serrano. Fraternidad de Sta Clara en Alcalá de Guadaira, Sevilla.

Hna. Verónica Nzula Kioli. Fraternidad de Sta Clara en Carmona, Sevilla.


Saludo Inicial de Madre Presidenta Sor Isabel Cobo Jiménez a las hermanas en la Asamblea

Con la confianza puesta en la Fortaleza que el Señor me ha dado durante toda mi vida, para poder llegar hasta este momento, confiando en la oración de mis hermanas y en el apoyo incondicional de mi fraternidad, así como en los miembros del nuevo Consejo Federal que me acompañan estos seis años y desde mi pobreza, en todos los sentidos, he aceptado este servicio federal, y voy segura y gozosa.

El Señor me ha concedido hoy el Don de ensanchar el espacio de mi tienda aún más, para poder estar más cerca de mis hermanas de Federación.

Aquí estoy Señor, aquí estoy hermanas para serviros en lo que pueda ayudaros.

Gracias por confiar en mí y por vuestro testimonio de vida, el testimonio de tantas hermanas, que el Señor ha puesto en mi camino y que son las que me han ayudado a ser hermana pobre de Santa Clara. Que el Señor me ayude a resarcir tanto don recibido, en favor de mis hermanas de esta Federación y para el bien de toda la Orden.

Rezad por mí, yo rezo por vosotras

Hna. Isabel Cobo Jiménez, ohp
Presidenta federal

Encuentro de Cuaresma

Experiencia compartida de una hermana sobre el Encuentro de Cuaresma 2023:

1 de febrero 9:00. Entro en el colegio diciéndole a una compañera: «¡Ojalá pudiera irme a Belalcázar! A las 10:00, mensaje de las Hermanas: «Nuestro retiro de Cuaresma será del 24 al 26…» ¿Coincidencias? No, más bien «Pedid y se os dará (…) vuestro Padre del cielo sabe de qué tenéis necesidad.»

Y con este regalo del cielo, volví a este santo lugar a comenzar mi Cuaresma.

Alegría en el reencuentro con las Hermanas y con el grupo de hermanos y hermanas con los que iba a compartir estos días y a los que, en su mayoría, ya conocía del retiro de Adviento. Esta emoción, este sentir que «vuelvo a casa», me hace pensar que ahí está la clave: en la Fraternidad, en sentirnos hermanos, hijos de un mismo Padre, con un solo corazón y una sola alma, aunque seamos diferentes. Este es el Reino, el sueño de Dios: que nos amemos unos a otros como Él nos ama y vivamos unidos en Él como sarmientos de una sola vid.

El encuentro ha sido profundo y, sobre todo, concreto. Porque para hacer que el Reino de Amor sea, no podemos quedarnos en palabras y buenas intenciones: hay que aterrizar, pisar y transformar cada aspecto de nuestra vida. Hay que releer cada una de las Bienaventuranzas, descubriendo en ellas al propio Jesús y asumiendo que son el único estilo de vida que Él nos propone. Echarnos al camino a vivirlas con radicalidad, con corazón puro, con la actitud de disponibilidad y servicio del Buen Samaritano, con la fe de tantos que fueron sanados y salvados porque se fiaron, porque se supieron cuidados y amados por el Señor…El «hágase» de María, que cambió su vida y la nuestra.

Y llega el momento de la despedida. Cuesta separarnos de la sonrisa de las Hermanas, de sus cuidados de madres, de las risas y silencios compartidos, de las palabras, de las miradas…Pero hay que bajar. Nos espera un Reino de Amor, Justicia y Paz por el que trabajar; seguir siendo instrumento en sus manos para llevar su Buena Noticia, para demostrar con nuestras vidas que Él sigue vivo entre nosotros…

Nos marchamos pensando ya en las fechas para volver. Porque necesitamos oasis como éste en nuestros desiertos, lugares de silencio y quietud para calmar la vorágine de nuestra actividad, espacios sencillos y austeros que nos recuerden la pobreza de Jesús en el pesebre y la cruz. Necesitamos renovar constantemente que Dios es el centro de nuestras vidas y aquí, en Belalcázar, en Fraternidad, se consigue. Paz y Bien.

Mª Eugenia Sánchez Guerrero, hermana Franciscana Secular

Triduo a Jesús atado a la Columna

El titular de nuestro Convento es Jesús atado a la Columna, desde que un 21 de febrero de 1494 llegaron las primeras fundadoras al convento, vinieron monjas del convento de Nuestra Señora de Consolación de Calabazanos (Palencia), Doña Catalina y Doña Luisa Manrique, nombradas, una como abadesa y otra como tornera. Las fundadoras trajeron con ellas, como reliquia, un fragmento de la columna donde azotaron a Jesucristo e hicieron una imagen de Jesús atado a la Columna y desde entonces este es el titular del convento.

En la guerra civil española desapareció esta reliquia, que estaba en una pequeña custodia de plata de meneses y también la imagen del Cristo atado a la Columna del S. XV.

Coincidiendo con la celebración del 525 aniversario de Presencia Orante de nosotras las hermanas en este convento, el 19 de diciembre de 2019, la Custodia de Tierra Santa nos hizo entrega de una nueva reliquia, en este caso del Santuario de la Flagelación del Señor.

Este año el día 15 entronizaremos dicha reliquia en la Iglesia Conventual.

Su fiesta es el 14 de enero, pero desde hace algunos años se viene celebrando el primer domingo después del Bautismo.

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