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Nosotras


Nosotras

Somos una fraternidad de hermanas pobres, pertenecientes a la Orden de Santa Clara.

Nuestra fundadora es Santa Clara de Asís, que siguiendo el ejemplo de San Francisco de Asís fundó la Orden de Santa Clara o Clarisas. 

Somos hermanas Franciscanas de vida contemplativa.

Vivimos en Belalcázar un pueblo de la Provincia de Córdoba en Andalucia, España.

Nuestra Forma de Vida se puede concretar en cuatro prioridades:

La Oración- Contemplación:

La oración es una manera de estar, escuchar y a la inversa, acoger toda la realidad desde Dios, la oración no se agota en los momentos establecidos en el horario, todo el día es oración: «tener el Espíritu del Señor y su santa operación».

Contemplar es vaciarse de todo lo superfluo para que el que lo es Todo, nos llene a rebosar. 

Contemplar es abrir de par en par los ojos del corazón para poder leer y descubrir la presencia del Señor en los pliegues de las personas y de las cosas.

La comunión de vida y fraternidad:

Las hermanas han sido llamadas a ser hermanas, y no de manera secundaria, es nuestra forma de vida una forma de vida para ser hermanas.
Este término habla de servicio, reciprocidad, igualdad, libertad, y un proyecto de vida de hermanas y para hermanas.
El fundamento claro de las relaciones fraternas es el amor materno: un camino al que no se llega nunca a tocar el fin. La atención a las hermanas en reciprocidad y un cuidado especialísimo a las hermanas enfermas.

Pobreza- minoridad:

Para Clara la pobreza es una persona: Cristo. Y su pobreza es por el Reino.

La pobreza para Clara es el más perfecto espejo para reflejar a Cristo. Nuestra vida de pobreza se vive como peregrinas y extranjeras, así nos define Clara.

El trabajo parte de nuestra forma de vida: “Las hermanas a quienes el Señor ha dado la gracia de trabajar, después de la hora de tercia trabajen fiel y devotamente, y en trabajo que conviene al decoro y a la utilidad común”.

Misión-servicio:

La misión para nosotras es ser ejemplo, pirmero las unas para las otras y luego para todos los demás.
Es la radicalidad del seguimiento de la propia forma de vida que es vivir según la forma del Santo Evangelio.

Es vivir sirviendo a Dios como “cooperadoras y sostenedoras de los miembros vacilantes de su Cuerpo inefable” (3 CtaCl 7-8).

Nuestra casa es un espacio para la acogida del pobre y para aquellos que buscan encontrarse con Dios y también para las personas que buscan un sentido en su vida.

Pertenecemos a la Federación Bética de Clarisas Nuestra Señora de Loreto

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